|
¿Qué recuerdos
tienes de la película Grease?
Recuerdo que no era una película
que especialmente llamase mi atención, pero lo que sí es cierto,
es que no me la perdía nunca. Todos hemos jugado de una forma u otra
con la idea de ser Danny Zucko y yo fui uno de tantos hasta
que salí la primera vez a escena y Marc gritó: ¡eh Danny
Zucko!
Jamás olvidaré ese instante.
¿Qué hay de
Toni en Danny Zucko?
Por desgracia soy bastante
inconsciente en ocasiones y creo que el personaje lucha al igual
que yo contra ese impulso, pero desgraciadamente se precisa de más
tiempo para encontrarse.
¿Cuál es tu sueño
por cumplir?
Aunque reconozco que voy cumpliendo mis
metas, mi sueño, y a pesar de que suene demasiado tópico,
es poder vivir haciendo mi trabajo lo mejor posible sin sembrar
oscuridad en este amanecer que es el día a día.
|
|

¿Cómo empezaste
en esta profesión?
Creo que profesionalmente desde
hace 7 años, pero era bastante despierto desde niño, aunque creo
que siempre he estado dedicado a ello sin ser consciente.
¿Cuántos cambios
de vestuario tienes durante la obra?
8 cambios.
¿Qué has aprendido de
tus compañeros de Grease?
Mucho y constantemente, tanto bueno como malo, pero por suerte mis
más cercanos siempre están ahí para ponerme lo pies en un lugar
seguro. Creo que he tenido muchísima suerte de poder tener como
compañero a Carlos Solano, que no sólo es un magnífico cantante,
sino que además es un gran ser humano SIEMPRE dispuesto a darte
un buen consejo o recibirte con una sonrisa.
¿Qué
quería ser Toni de pequeño?
De pequeño quería ser INDIO
APACHE, ja ja ja, no, es broma. Siempre fantaseaba con ser cosas
imposibles, pero un día me salió de dentro esto, que en realidad era
algo a lo que le prestaba poca atención, pero siempre estuvo
presente. En ocasiones aun me pregunto si Tony sigue siendo aún aquel
niño que se quedó en el tiempo. Amo la niñez y sentirme revoltoso,
porque creo que eso es lo que realmente me da vida.
|
|